Todo cayó en una lona de circo
donde los dos hicieron flexiones, el galo discutía fallos airadamente,
bromeaba mientras inventaba extraños tiros y el chipriota también
accedía al humor y el relajo, mientras recuperaba la rotura. El exceso
de sobreactuaciones y cortes en el juego hizo que todo desembocara en
un tie-break que el galo jugó bastante desacertado.
Baghdatis tomó ventajas de 4-1 con
el francés intentando convencer al juez de silla que era él quien
ganaba pero no logró intimidar ni a la autoridad ni a a su rival que
finalmente logró colocarse 6-4. Entonces tras una competencia de
flexiones de brazos, el chipriota sacó y tras un revés fallido del
galo, ganó la manga por 7-6(7-4).
Durante el descanso ambos tenistas
pidieron concluir la final con un tie-break largo a 10 puntos, algo no
previsto de antemano. Cuando la organización insinuó la rápida
definición el público se mostró disconforme y reclamó el inicio del
tercer set.
Entonces ambos se enfundaron en
mayor seriedad y mostraron mayor voluntad.
El set se hizo denso, no hubo
mayores alternativas, salvo una caída del francés que preocupó a
todos, pero no pasó de un susto. Los minutos pasaron con los dos
cuidando cada uno su juego de servicio y llegó el empate en 4.
Baghdatis sirvió y se colocó 5-4,
luego el galo empató en 5. El chipriota volvió a quedar arriba, con
6-5 vislumbrándose un nuevo tie-break.
Sin embargo el francés pasó de
estar 30-0 a dar bola de match a su oponente que con una buena volea
quedó a las puertas del triunfo. Monfils la salvó pero luego cometió
una doble falta dando nuevo punto de partido al chipriota. El francés
sacó y tras un breve peloteo Baghdatis acabó el pleito con una derecha
profunda.
Final de una Copa Argentina que no
tuvo estadio lleno, perjudicada los dos primeros días por la lluvia,
el horario avanzado, la baja de David Nalbandian y la crisis que
afecta a todos.
Una interesante y tradicional
propuesta de Luis Lobo y el Grupo NOS que se ha esmerado por tratar de
traer figuras de relieve en sus nueve años de vida.
Esta edición tuvo sobre el asfalto
del Buenos Aires mucho de risa, algunas ráfagas de buen tenis y la
confirmación en su cierre de que habrá décima vuelta.
El bonaerense Gastón
Gaudio, el segundo jugador argentino en conquistar un certamen
de Grand Slam, tras Guillermo Vilas, se despidió en la previa
de la final de la Copa Argentina.
Gaudio además conquistó
otros 7 torneos de ATP y alcanzó el puesto 5 en el ranking en
abril de 2005.
El campeón de Roland
Garros 2004 jugó un set ante su amigo Mariano Zabaleta a modo
de despedida, tras su retiro definitivo meses atrás.

Gaudio desplegó parte de
su gran tenis con algunas jugadas lujosas que su compañero
consintió y todo bajo un clima alegre y ameno.
Durante el duelo el
bonaerense tras ganarle un punto le dijo a su rival, flamante
subcapitán de Copa Davis: "Convocame".
Tras la manga que Gaudio
ganó en apretado tie-break, Luis Lobo le agradeció y rindió
homenaje con un extenso vídeo que reflejó parte de sus
conquistas y frustraciones.
Luego el presidente del Bs.
As. Lawn Tennis Club le regaló un libro de historia del Club y
agradeció también todo lo hecho en su carrera por el tenis
argentino.
"Fuiste el único de
nosotros que logró ese objetivo que soñamos todos, ganar
Roland Garros", le dijo Zabaleta segundos antes de darle un
sentido abrazo.
"Estoy muy contento por
haber vuelto a jugar en este lugar frente a toda esta gente,
especialmente porque quizá es la última vez. Se lo agradezco
especialmente a mi familia, porque les debo a ellos haber
llegado a donde llegué".
Y agregó: "Desde chiquito
uno soñó con jugar en este estadio lleno y a lo largo de estos
quince años, ya sea jugando la Davis o torneos de ATP, fue el
lugar donde mejor me sentí".
Junto a Gaudio también estuvieron sus padres y el público le
brindo sobre el final de la ceremonia un cerrado aplauso,
mientras en una de las cabeceras le aplaudían entre otros
Juan Mónaco, Gustavo Marcaccio y Gabriel Markus.