EDITORIALES 2007
30-11-07
Nalbandian voluntad y trabajo
Eduardo A. Poza
"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor,
la electricidad y la energía atómica: la voluntad"
Albert Einstein
David Nalbandian, el tenista de mayor jerarquía de América, culminó con
felicidad un año que le venía siendo oneroso.
Luego de salir del toptenato tras un magro desempeño en el Abierto de Australia,
el cordobés decía:
"Estoy tranquilo jugando un par de torneos bien vuelvo a estar entre los diez".
Lo cierto es que ello no ocurrió, al tiempo que anunciaba que Carlos Costa, su
mánager y también de Rafael Nadal, sería su guía por la afinidad que ambos
tenían sobre el preciado deporte.
Sin embargo la dupla no cuajó, Nalbandian siguió en desorden, mal físicamente,
con dolores de entrenar poco, lesiones, envuelto en rumores y perdiendo con
quienes antes ni le sacaban sudor.
La paciencia se le agotó cuando Argentina fue vapuleada por Suecia 4-1 en abril
pasado por cuartos de final y muchos pensaban que la sola presencia del llamado
"gordo" por la afición garantizaba seguir a las semifinales. Y si bien nunca fue
diligente para con la prensa y en especial con la argentina, el unquillense les
condenó como nunca espetándoles enfurecido:
"Esto es así, si gano está todo bien y si pierdo todo mal, ya estoy
acostumbrado... me veo jugando bien. No tengo que cambiar nada en mi forma de
trabajar. No tengo entrenador y estoy cansado de reiterarlo en todas las
conferencias de prensa...".
"Sé que estoy sin confianza pero no me fijo en el ranking cuando juego, hace un
año era 3 y hoy soy el 12, volveré a ser top ten, estoy seguro".
Trabajar no basta hace falta una férrea voluntad para hacerlo bien.
Nabandian siguió decayendo y se fue abrumando, se fue quedando solo en las
sombras. Renegado del trabajo y empecinado en la soberbia de que nada debe
cambiar, solo cuando su ránking cercaba la lápida, tomó la decisión de cambiar.
Llamó a uno de los pocos que sabían que hacer con él. Martín Jaite. Hablaron y
programaron, reconstituyeron la historia de una gran jugador que moraba en las
charcas del desatino.
Se juntaron las dos inteligencias más grandes que tiene el tenis argentino.
"Creo que el haber elegido a Martín Jaite y al nuevo equipo fue un cambio
acertado". Diría en noviembre el unquillense que meses antes no quería cambiar.
Bastó que el cordobés bajara algo de peso y entendiera nuevamente los pasos para
estar a un paso y el último bimestre de 2007 fue espectacular.
Ganó Madrid y París, dos Masters Series que incluyeron a todos los buenos y
encima ganándole a Federer, que es uno y a Nadal que es dos, dos veces. Dos
torneos jugados con la jerarquía recuperada para que los niños en las escuelas
de tenis quieran volver a parecerse al mejor de los argentinos.
Fue Federer quien le advirtió a principios de este año, que Nalbandian tras
ganarle la Copa Masters en 2005 cuando dos semanas atrás se iba a pescar pudo
haber estado cerca del número uno pero...
Esa Copa Masters obró en contra del propio Nalbandian, le hizo confiado,
burgués, plácido y hasta varios especialistas resaltaban como virtud que si sin
entrenar ganaba... qué más.
Algún veterano especialista local en transmisiones por una cadena norteamericana
afirmaba durante los dos últimos años que a "Nalbandian no le interesa el número
uno, tiene otras prioridades, como por ejemplo los autos".
El pez por la boca muere y el hombre también.
"Estoy contento con estos dos triunfos. El próximo será un año muy bueno. ¿Si
podré ser número uno? Federer tiene una regularidad única en el circuito. No
tengo dudas de que se puede llegar a pensar, que se puede llegar a soñar con ser
número uno, pero no puedo garantizarlo. Lo voy a intentar. Después, hasta dónde
puedo llegar es muy difícil saberlo".
Nalbandian tiene un horizonte.
Nalbandian voluntad y trabajo.
29-11-07
Parque Roca: El adorno más caro del deporte argentino
Eduardo A. Poza
El estadio del Parque Roca en Buenos Aires, el más
rápido en construirse en la historia del tenis, no albergará ningún certamen de
relevancia en la ATP, tras conocerse el nuevo calendario 2009 el pasado mes en
Nueva York durante el desarrollo del US Open.
Buenos Aires estaba candidateada en principio para el certamen de la categoría
Nationals, pero la empresa que tiene los derechos de la fecha argentina, Altenis
desistió del intento al tener que invertir una cifra millonaria sin lograr
esponsorización firme, no contar con la asistencia segura de los principales
tenistas y un futuro económico incierto en el país sudamericano próximo a
elecciones generales el 28 de octubre.
Las inmediaciones que rodean al predio del Parque, siguen carentes de obras para
sanear la zona, falta el aseo, abunda el mal olor y nada se ha hecho aún para
subsanar los innumerables problemas de los miles de habitantes, vecinos pobres
que jamás jugarán al tenis y que están a la espera de la dádiva de turno a
minutos de una elección. Pobres vecinos, presos de la política que oculta
inexplicables sobres dinerarios en relucientes baños, vecinos que se
acostumbraron a saber de valijas de negociados de los últimos 50 años, vecinos
del lodo tan cercano a los que mandan y a los que desean seguir estando con el
mismo apellido, y a aquellos que simulan ser distintos habiendo pertenecido a la
ciénaga más nefasta creada en el pasado siglo.
El ATP denominado desde 2006 Copa Telmex, vislumbraba la posibilidad según lo
había anunciado a comienzos de este año su Director, Martín Jaite, de celebrarse
en 2008 en el engendro mediático llamado "Estadio del Parque Roca", el adorno
más caro del deporte argentino, creado en solo tres meses el pasado año por el
poder gubernamental con los fastuosos augurios de la Asociación Argentina de
Tenis.
La construcción del estadio no fue aprobada ni por el Congreso de la Nación, ni
por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a través de su Legislatura, pero
recibió profusa publicidad de parte de los principales medios periodísticos
argentinos que en vez de investigar se dedicaron a soñar con una probable final
de Copa Davis en 2006. Final que nunca se concretó y que solo la fortuna y el
buen juego de los locales en los próximos años le puede deparar en una nueva
similar instancia. El gigantesco mamotreto que le cuesta fortunas mantener a los
argentinos no luce aún el techo valuado en 7 millones de dólares, prometido para
este año por el funcionario político Enrique Rodríguez, mandamás de la
Corporación Sur a cargo de la construcción del predio, y tampoco se ha celebrado
el contrato que aportaría según se publicitó una jugosa suma para que el nombre
del estadio fuera el de una empresa por 10 años.
Altenis ha preferido la comodidad del tradicional Bs. As. Lawn Tennis, donde
nació el evento más exitoso de la historia del tenis sudamericano siete años
atrás. El Club está siendo reformado para albergar cerca de 2000 localidades
nuevas que se agregarán a las 6000 existentes, como revelara tiempo atrás el
Grupo NOS, con Luis Lobo a la cabeza y Pier Squillari, dueños de la explotación
del estadio y quienes organizan además desde hace años la exitosa Copa Argentina
sobre asfalto en diciembre.
El ATP de Buenos Aires, pese a ser el más exitoso de Sudamérica y lograr récord
de asistencia en cada edición no viene teniendo en los últimos años estrellas de
atracción, mas allá de lo conocidos sudamericanos y españoles del tercer lote.
Mas allá del mejor Guillermo Coria en 2004, el flamante campeón de Roland Garros
dos años atrás, Gastón Gadio, el inoxidable Carlos Moyà, Juan Ferrero, el por
entonces top ten David Nalbandian, la última cereza fue Rafael Nadal en 2005
cuando intentaba meterse dentro de los 40 primeros en la ATP.
Mientras espera hasta febrero próximo el duelo entre Argentina y Gran Bretaña,
el Estadio del Parque Roca ameniza de fondo las presentaciones de José Luis
Clerc para su programa Tenis con Clerc por ESPN.
16-2-07
Lo
que faltaba: la ATP manda a sus jugadores a presionar a la FIT
Después de que hayamos asistido al pobrísimo espectáculo de la
primera ronda de Copa Davis la pasada semana, con múltiples bajas, antes durante
y luego de disputadas las series, podemos afirmar que los hechos nos siguen
dando la razón.
Pero el principal culpable de este espantoso engendro, la ATP, ha salido ahora,
cuando aún los jugadores están siendo atendidos por sus médicos y dejarán de
jugar por varios días, a decirles a sus asociados que le pateen el avispero a la
FIT
Horás atrás con Stanislas Wawrinka operándose gracias al suelo puesto por su
propia federación, con Nadal saliendo de su equipo, bajándose de Marsella,
Lleyton Hewitt retirándose lesionado y también Verdasco abandonando allí mismo,
Luis Horna y Nicolás Massú retirándose de Brasil, Fernando González confirmando
su ausencia en Buenos Aires; la Asociación de Tenistas Profesionales salió a
ordenarles a los jugadores para que presionen a la Federación Internacional (FIT)
y ésta modifique las fechas de las semifinales de la Copa Davis.
El prestigiosos diario estadounidense The New York Times, reveló esta
semana que la ATP busca "un calendario más compacto".
Ahora la ATP pretende que las rondas de la Davis se jueguen una semana antes y
queden más cercanas al Abierto de Estados Unidos, lo que de producirse
seguramente irá en desmedro del certamen americano con mayores bajas.
"Acaso puedan convencer a los jugadores, pero difícilmente me convenzan a mí.
Están tratando de usar a los tenistas como medio de presión", dijo enojadísimo
el italiano Francesco Ricci Bitti, presidente de la FIT.
La final del Abierto de Estados Unidos se disputará el 9 de septiembre, mientras
que las semifinales de la Davis y los repechajes se jugarán entre el 21 y 23 del
mismo mes.
La ATP en vez de proteger a sus tenistas ahora intenta que ellos se encarguen de
ir contra la FIT, que ya de por sí con sus reglas ridículas, y obsoletas ha
contribuido a la larga serie de tenistas lesionados por jugar en superficies
inventadas para la ocasión, tramposas y camufladas a la buena del diablo.
Sigue el oscuro panorama en el deporte que nos une...
8-2-07
La Copa Davis no es tan importante
Eduardo A. Poza
Argentina demostró días atrás que sus jugadores no tienen como prioridad el
ganar la tan y supuestamente ansiada Copa Davis. Del equipo que fuera finalista
el diciembre pasado y que cayera ante Rusia ajustadamente por 3-2, solo queda
José Acasuso para jugar ante Austria.
Pero tampoco otros países, incluso alguno que la ha ganado, vienen nutriendo con
lo mejor a sus respectivos equipos: en el arranque de este año, no estarán
Federer, Davydenko, Nalbandian ni Stepanek, todos ellos dentro de los 20
primeros del ranking mundial.
Para un tenista de altos kilates siempre ha sido más importante ganar un Grand
Slam que triunfar en la Copa Davis.
¿Acaso a Guillermo Vilas con 16 años de carrera profesional se lo recuerda por
haber perdido una final ante los Estados Unidos o se le venera por haber
obtenido dos cetros en Australia, uno en Roland Garros y otro en el US Open, un
Masters, amén de su récord de 50 partidos invicto aún no batido y 62 títulos en
11 años?
La renuncia de Nalbandian fue comunicada al grupo en vísperas de la Copa
Argentina en diciembre de 2006, en Buenos Aires, en un asado en La Plata donde
varios tenistas le expresaron sus puntos de vista al capitán Alberto Mancini.
El capitán sabe de alegrías y desazones pero siempre se desvivió por ese lugar,
al igual que Vilas, Clerc, Jaite y De la Peña, aún a costas de saber que es una
gran desventaja avizorar el horizonte con tanta tiniebla acumulada.
Mientras degustaban exquisita carne vernácula, el número uno local, junto a Juan
Chela, Gastón Gaudio, Guillermo Cañas y José Acasuso conversaron sobre las metas
personales y ciertos disensos organizativos. El único ausente en aquella velada
fue Agustín Calleri quien antes de retirarse semanas atrás del Abierto de
Australia reveló a la prensa su decisión de no estar ante Austria:
"Yo ya tengo 30 años, si tuviera 20 quizás jugaría pero tengo que cuidarme,
porque me queda poco". Curioso, porque en diciembre, solo era dos meses más
joven y sin embargo aceptó ser convocado para jugar el dobles. Como si esto
fuera poco el cordobés se prepara intensamente para dar lo mejor de sí en el
Abierto de Brasil que comenzará en su fase clasificatoria cuando se hallen en
plena lidia Argentina y Austria. "Mi sueño es ser top ten", deslizó Calleri a la
cadena FOX Sports.
Nalbandian dijo con acierto, en diciembre, en declaraciones al diario Olé, que
"salvo Juan Martín del Potro, no conozco a otros jugadores jóvenes. No somos un
país con cultura tenística y por eso caemos en baches. Acá hay etapas buenas y
malas, no como en Australia o Estados Unidos, donde se destina mucho más dinero
para esta actividad. Por eso ganaron tantas Davis", revelando que el problema de
la Davis va más allá de los jugadores que estén y refleja falta de apoyo desde
la dirigencia con planes ambiciosos que no existen por estos días.
La Copa Davis, competencia en decadencia, con un formato obsoleto, no es más que
la actual expresión de una dirigencia equivocada (ATP-ITF), que intenta en vano
dar realce a un evento cuyos máximos exponentes se hayan en los últimos tiempos
renunciantes y distantes.
Tanto en Argentina como en Chile y en Brasil, la Davis es casi una cuestión de
Estado. Acostumbrados sus pueblos a la locura del fútbol y ávidos de buenos
resultados en este deporte, el fanatismo se ha trasladado al tenis.
Por estas horas en Chile, y tras la magnífica actuación de Fernando González en
Australia donde llegara a la final, ya se habla de la final de la Davis cuando
aún no se le ha ganado a Roddick y Blake, con los Bryan encima además. En el
certamen de Viña del Mar nadie grita primero por el jugador local sino siempre
por Chile.
En Argentina varios medios lloran su decepción, en especial por la ausencia de
Nalbandian ante los austríacos. Un conocido especialista, en un diario
dominguero, alega que para ganar la competencia "deben estar los mejores" y
hasta sugiere que el cordobés podría haber viajado aunque fuera para salvar la
ropa en caso de necesitarlo con marcador adverso.
La mitología popular confunde equipo representativo con patria. Por ello Chile y
Argentina, a punto de ir a una guerra por disensos de límites en 1978, tuvieron
una pequeña batalla, gracias a dios, solo de sillazos, en el año 2000 cuando la
sede fue Santiago.
Los medios suelen azuzar los sentimientos más bajos de los aficionados,
confunden y difunden nacionalismos tan execrables como inauditos.
Ni Argentina ni Chile ni Brasil pueden considerarse potencias por aquello que
bien habla Nalbandian, la cultura tenística, que implica cultivo de la
conciencia del trabajo a futuro. Seriedad por décadas, planes modernos de
inversión que impliquen también el desarrollo intelectual de los jóvenes
tenistas, pautas honestas de trabajo e ideas transformadoras.
Las federaciones latinoamericanas no deberían manejarse como feudos
provinciales, mas allá de re-reelecciones, trampas de ocasión y estatutos
prehistóricos cercenantes de la voz de los menos favorecidos.
Si recuerdan nuestra editorial
"Déspotas o demócratas" de 2004 donde los
tenistas argentinos revelaron su rebeldía y pusieron al capitán por consenso,
poco ha cambiado desde entonces, más que el técnico sustentado, hoy de por sí
dejado a su suerte por los líderes de aquella revuelta histórica. Muñeca brava
para el capitán argentino y nueva crisis en el "equipo unido".
En Brasil todavía no se han cerrado las heridas que provocó tiempo atrás un
desvencijado Gustavo Kuerten a la cabeza de un boicot contra la dirigencia a la
que calificó de obsoleta. El popular "Guga" en su mejor momento careció de
acompañantes para aspirar a ganar la preciada ponchera. Crisis brasileña.
En Chile desde que González y Massú conquistaron la medalla dorada en los Juegos
Olímpicos de Atenas, el país vivió convencido que ganaría la Davis mientras
muchos integrantes de la histórica familia tenística se dedicaron a impedir que
el argentino Horacio De la Peña obtuviera la ciudadanía chilena y a desbancarle
de la "capitanía" que ejercía tras bambalinas. Y no faltaron los que insinuaron
que Marcelo Ríos podría estar para reforzar al equipo.
La Copa Davis al igual que el sistema de la ATP, atraviesa por la crisis más
grande de su historia.
Con este calendario abominable engendrado por ejecutivos y marketineros que
nunca practicaron el deporte que ahora dirigen, es alto probable que los
primeros del ranking sigan desertando. La localía y la superficie, muchas veces
inventada, influyen demasiado en el resultado, amén de la suerte que implique
alguna baja importante causa del ajetreo del circuito.
No es serio que aun no se haya unificado una superficie igual para todos los
competidores y mientras unos juegan con bolas similares a las del circuito otros
lo hagan con unas que están en el límite de lo permitido.
Muchas veces hemos escuchado que la Davis es como el Mundial de fútbol. Nada
menos parecido. El fútbol se juega durante un mes en un mismo suelo y país con
todos los países clasificados concentrados desde semanas antes de su inicio en
ese objetivo. Ninguna estrella del Real, del Milan o del Liverpool, termina un
domingo su fecha de liga y al otro día viaja a la gran competencia para debutar
cuatro días después en el trascendental juego.
Los tenistas también son culpables de lo que acontece. ¿Hasta cuándo van a
tolerar ser figuritas decorativas que se sientan a una mesa tres veces por año
para levantar la mano ante algo que ya ha sido digerido con la zanahoria de los
dólares por delante para que no chillen?
Realmente debemos acostumbrarnos a que la Copa Davis no es tan importante porque
la han devaluado y no precisamente el público que espera con avidez en varias
latitudes a los mejores para aplaudir.
La realidad indica que habrá más desierto entre tanto desatino.
Y en el desierto suele haber tormentas, y lo peor, espejismos que aumentan la
confusión.
12-1-07
La ATP
multa a Davydenko por reconocer lo que muchos hacen
La ATP anunció que aplicó una multa de 10.000 dólares al ruso Nikolay Davydenko.
El organismo que rige los destinos del circuito masculino no hizo más que
reafirmar con su sanción la gran hipocresía que viene reinando en el tenis
internacional.
Sancionar al moscovita por decir que hizo lo que muchos otros suelen hacer en
los últimos tiempos revela el desbarajuste que impera en la mal llamada
asociación de tenistas, que poco pintan, mas allá de consejo dibujado "de buenas
intenciones" que integran alrededeor de los ejecutivos mandantes de turno.
Lo cierto es que Davydenko se fue del torneo de Sydney para estar mejor en el
primer Grand Slam del año, Australia, que comienza dentro de pocas horas.
La ATP reveló que el ruso ha causado efectos dañinos a la imagen del evento.
La ATP, que tanto ha bregado en los últimos meses por nuevas mejoras, entre
ellas la introducción del sistema de Round Robin, que ya está causando
confusiones entre los aficionados que aun intentan descifrar las diferencias
entre la Carrera y el Sistema, revelando que el método empeora aun más la crisis
que padece el circuito, ahora nos habla de severos daños a la imagen del
certamen previo a Australia.
¿Acaso no es un daño a la imagen de la ATP y de sus principales protagonistas,
los jugadores, el comenzar el fin de año un torneo y a solo tres semanas de
comenzada la nueva temporada mantener un Grand Slam que nuevamente tendrá
sensibles bajas y desde ya varios lesionados por su superficie, su elevada
temperatura y su vértigo cruel?
Davydenko tendrá que pagar 10.000 dólares.
Davydenko abandonó el partido que disputaba contra el francés Paul-Henri Mathieu
alegando una lesión en un pie, pero luego le dijo al mundo con auténtica
sinceridad que solamente estaba acomodándose para el Abierto de Australia, y que
encima el torneo de Sydney no era importante.
"Como es un torneo pequeño, no pienso que a nadie le importe venir a jugar
aquí". Dijo el tres del mundo.
El reputado presidente de la ATP, Etienne de Villiers, habló de reputación y le
advirtió, como si el ruso fuera una isla en el maravillosos unido continente de
tenistas, todos ellos muy apegados a la ley y a las costumbres tan
caballerescas, anglófilas y respetables del grand deporte no tan blanco.
"Estoy satisfecho de verificar que la multa de 10.000 dólares a Davydenko es la
sanción apropiada por comentarios que no solamente dañan el excelente torneo de
Sydney, pero también mancha la reputación de nuestro deporte. Continúo
preocupado por los numerosos abandonos del torneo. Necesito entender mejor las
razones por los abandonos, pero ante este fenómeno parece que algunos jugadores
consideran este evento como una opción y no como un compromiso".
De Villers, nadie te creee, ni siquiera tu ex amigo mucho más famoso y dulce que
tú: el ratón Mickey.
"Este tema será tratado en la reunión de jugadores en Melbourne el próximo fin
de semana y en la próxima reunión del Consejo de los Jugadores de la ATP".
Veremos si se trata también en la reunión que comenzará dentro de pocas horas
que el Abierto de Australia comience al menos la última semana de enero, que se
elija una superficie más confortable y que haya menos torneos y más humanidad en
el circuito para evitar quizás algunas alteraciones en sangre u orina que
pudieran misteriosamente aparecer por ahí.
James Blake, vicepresidente de ese Consejo de Jugadores de la ATP, tiró munición
gruesa sobre el ruso. ¿Blake nunca se fue antes de un certamen?
"Es desconcertante escuchar a alguien hablar de un torneo y no mostrar el
respeto que merece, especialmente cuando estamos jugando aquí. Debemos demostrar
respeto por los que pagan los boletos, porque son ellos los que están
haciéndonos millonarios. Ellos pagan los boletos y podemos tener patrocinadores,
tener la televisión, y podemos hacer dinero".
¿Acaso el Round Robin no favorece la especulación y la sospecha?
Supongamos que un jugador llega averiado, cansado por venir de una semifinal o
final la semana previa, tira el primer match y luego gana los otros dos, es más
puede llegar a ganar el torneo. ¿ Y qué de si lo ponen en un grupito con un
compatriota de poca monta, no dejará suspicacias el resultado ?
La ATP quiere proteger a los mejores desprotegiendo el espectáculo una vez más.
Los torneos se parecerán con el sistema de "todos contra todos" a los últimos
mundiales de fútbol con zonas calientes y otras donde estará cantado quien pase
a la siguiente instancia.
Si quieren preservar a Federer, que de por sí no lo necesita, si quieren que
Nadal, Ljubicic, Blake, lleguen, deberían entonces hacerles debutar el jueves,
que arranquen con doble bye y listo.
Convertir a Davydenko en el malo de la película no es auspicioso para un
comienzo de año donde se prometieron cambio positivos y grandes mejorías.
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